Primera posición en Moto2 y Moto3 el mismo domingo. Con los discos y pastillas Galfer como aliados técnicos, los pilotos del MSi Racing Team convirtieron el circuito checo en el escenario de uno de sus mayores logros históricos.
Hay domingos que quedan grabados en la memoria de una escudería para siempre. Este ha sido uno de ellos. El MSi Racing Team, con el respaldo técnico de Galfer en los sistemas de frenado, completó un día histórico en el circuito de Brno: victoria en Moto2 con Ivan Ortolá y victoria en Moto3 con Hakim Danish. Un doblete que pocas escuderías pueden presumir y que resuena con fuerza en el paddock internacional.
Ortolá: la frenada como arma decisiva en Moto2
Brno es uno de esos trazados que castiga sin piedad cualquier imprecisión en la frenada. Sus largas rectas seguidas de curvas técnicas exigen detener la moto desde velocidades altísimas con una mezcla de potencia y modulación que no admite errores. Ortolá lo sabía y llegó preparado. Respaldado por los discos de freno Galfer —reconocidos por su resistencia al fading incluso en las condiciones de mayor estrés térmico—, el piloto español pudo atacar los puntos de frenada más tarde que sus rivales a lo largo de toda la carrera, con una confianza que se tradujo directamente en tiempo por vuelta. Inteligente en la gestión del ritmo, impecable en la ejecución, cruzó la meta en primera posición sin haber temblado ni una sola vez.
«Ha sido una carrera perfecta. El feeling con la moto era increíble desde el primer giro y hemos podido rodar al límite durante toda la manga. Confiar en los frenos en un circuito así lo cambia todo.» — Ivan Ortolá
Los discos de freno Galfer Floatech® Racing JCW1 están diseñados para mantener una mordida consistente a lo largo de toda la carrera, sin pérdida de eficacia por acumulación de calor. En un circuito de alta carga térmica como Brno, esa estabilidad es la diferencia entre ganar y quedarse en el podio.

Danish no da tregua en Moto3
En Moto3, las batallas se ganan y se pierden en fracciones de segundo. Los adelantamientos son de riesgo calculado, y la capacidad de frenar más tarde que el de delante —con la seguridad de que el sistema responde— es una ventaja táctica enorme. Hakim Danish la aprovechó a la perfección. El piloto malayo salió limpio, se colocó en las posiciones de cabeza desde los primeros metros y desde ahí gestionó la carrera con una madurez impropia de su edad. Cada punto de frenada, cada cambio de dirección, ejecutados con la precisión quirúrgica que permiten las pastillas Galfer, conocidas en el paddock por su progresividad y su respuesta predecible en cualquier temperatura de operación. Sus rivales no encontraron el hueco para superarle.
«Es un resultado que soñaba y que el equipo se merece. Hemos trabajado muchísimo esta semana. Cuando confías plenamente en el material que llevas, puedes arriesgar donde otros no se atreven.» — Hakim Danish
Las pastillas de freno Galfer sinterizadas Racing G1310 para competición ofrecen una curva de respuesta lineal que permite al piloto modular la presión con precisión milimétrica, fundamental en las frenadas tardías y los adelantamientos de Moto3, donde los márgenes son mínimos.

Un hito que es de todos
Doblar en Moto2 y Moto3 el mismo día no es solo una cuestión de talento: es el resultado de meses de trabajo conjunto entre pilotos, ingenieros y proveedores técnicos. Galfer lleva años acompañando al MSi Racing Team en el desarrollo y la puesta a punto de sus sistemas de frenado, aportando no solo componentes de alto rendimiento, sino también el conocimiento y el soporte técnico que permite adaptar cada configuración a las características de cada circuito.
En Brno, esa relación dio sus frutos de la manera más contundente posible: con los dos pilotos del equipo en lo más alto del podio. Un reconocimiento que va mucho más allá del resultado deportivo y que confirma a Galfer como una referencia real en el mundo del frenado de competición.
El campeonato continúa, pero la imagen de este domingo en la República Checa ya forma parte de la historia de la escudería y de Galfer. Cuando el talento y la tecnología trabajan en la misma dirección, los resultados hablan solos. Y este fin de semana han hablado bien alto.